EL MURO DE BERLÍN: UNA "NECESIDAD" DE LA RDA


«[…] Especial agresividad desplegaron los círculos gobernantes de la RFA que, mientras tanto, se habían convertido en los más importantes aliados de los EE.UU. Continuaron empeñándose por anexar a la RDA y por extender el dominio imperialista hacia el oriente. Basados en su gran potencial económico y su peso, cada vez mayor, en la OTAN, hicieron rumbo para conseguir su objetivo a breve plazo. El Gobierno de la RFA rompió las relaciones diplomáticas con Yugoslavia, en 1957, y con Cuba, en 1960, porque estos países habían establecido misiones diplomáticas en la RDA, y viceversa. Rechazó la proposición de la RDA de tender a una conferencia alemana; rechazó también las proposiciones que presentó, en 1958/59, la Unión Soviética, en el sentido de conceder a Berlín Occidental el status de una ciudad libre y desmilitarizada y a preparar un tratado de paz con Alemania. Además, el Gobierno de la RFA insinuó a sus aliados en la OTAN que debían oponerse, igual, a estas ofertas.

Al mismo tiempo, políticos dirigentes de la CDU/CSU[1] se esforzaron febrilmente por equipar al ejército federal con armas nucleares. Los líderes derechistas del SPD[2] posibilitaron y apoyaron este sesgo aventurero y peligroso.

[…] para derrumbar el poder de los obreros y campesinos, los monopolios y el Gobierno de la RFA escalaron la guerra económica contra la RDA. En el otoño de 1960, el Gobierno de la RFA canceló los acuerdos comerciales con la RDA […] surgieron graves problemas para la economía nacional de la RDA, que estaba sujeta a importantes suministros procedentes de la RFA. […] La Unión Soviética y otros países miembros del CAME apercibieron a la RDA de importantes mercancías, materias primas y alimentos […].

[…] El chantaje económico vino acompañado por la calumnia anticomunista, propagada por numerosos medios de divulgación masiva en la RFA y Berlín Occidental. […] Esta falacia tenía el propósito de crear confusión y nerviosidad en la ciudadanía de la RDA, y sugerir a la publicidad mundial que en la RDA se estaría avecinando un «levantamiento popular», que los países occidentales tenían que apoyar con todos los medios a su alcance […].

Con el intento públicamente proclamado de sangrar a la RDA, intensificaron el soborno de ciudadanos de la RDA, sobre todo, de especialistas y de jóvenes; extendieron la red de las organizaciones criminales, promovidas por el Estado germano occidental, dedicadas a este tráfico de personas.

Berlín Occidental con su frontera abierta hacia la RDA, desempeñó el papel de canal de fuga. Todo ello, ligado con la preparación directa de una agresión militar contra la RDA.

En las maniobras del Estado Mayor y de las tropas del ejército federal, realizadas en 1960/61, se ensayaron algunas variantes de la «guerra relámpago» y de la «guerra limitada» contra la RDA y otros Estados socialistas. […] Ese conflicto podría surgir a consecuencia de choques en las fronteras de Berlín Occidental. La amenaza con el potencial nuclear de los EE.UU. — seguían especulando los políticos y comentaristas— iba a impedir la intervención de la Unión Soviética.

En julio de 1961, […] [se] presentó en Bonn un detallado plan para el «Día X». Este plan consideraba incorporar la RDA a la RFA, repartir las empresas de propiedad del pueblo y los bancos entre los monopolios de la RFA, disolver las cooperativas agrícolas y entregar las tierras y los bienes raíces, sobre todo, a los terratenientes y a los latifundistas. En la segunda mitad de julio [el Ministro de Defensa de la RFA] […] hizo una visita a EE.UU. para cerciorarse de su apoyo. A principios de agosto se proclamó el estado de alerta para las unidades de la OTAN estacionadas en Europa occidental.

Los Estados socialistas aliados no podían cruzarse de brazos ante este desarrollo que suscitó graves peligros para la paz. […] Por esa razón, los ejércitos socialistas unidos en la Organización del Tratado de Varsovia aumentaron su disposición para la defensa […].

Durante años, la RDA había mantenido abiertas sus fronteras con Berlín Occidental, a pesar de que estas fronteras abiertas originaron condiciones sumamente complicadas para la edificación socialista. Lo había hecho para no dificultar un acuerdo sobre la firma del tratado de paz y sobre relaciones normales con la RFA y Berlín Occidental. Sin embargo, esta política de reconciliación […] fue respondida con una guerra fría permanente contra el poder de los obreros y campesinos. En el verano de 1961, las tensiones surgidas habían llegado a tal punto que resultó inaplazable tomar medidas severas, orientadas a resguardar la paz y a proteger al socialismo.

[…] En la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, se tomaron las medidas acordadas, con rapidez, precisión y de sorpresa absoluta para los servicios secretos del imperialismo. Las unidades del Ejército Popular Nacional, las milicias de la clase obrera, la policía fronteriza y la Policía Popular hicieron una acción conjunta con las fuerzas armadas soviéticas estacionadas en la RDA, y se encargaron de la defensa militar de las fronteras nacionales de la RDA. […] Las medidas de seguridad del 13 de agosto de 1961 fueron una acción política conjunta de los Estados miembros del Tratado de Varsovia; frenando a los círculos agresivos del imperialismo en la RFA y en los demás Estados miembros de la OTAN, y protegiendo la paz en Europa. Estas medidas limitaron las actividades subversivas directas del imperialismo de la RFA y le infligieron una derrota rotunda. Fracasó por completo su estrategia de anexar a la RDA en un ataque frontal […] También las personas que no simpatizan con los comunistas, reconocen hoy que el 13 de agosto de 1961 fue un paso decisivo para sustituir la guerra fría por la distensión internacional».

Heinz Heitzer, “RDA: Compendio Histórico”, 1980


[1] CDU/CSU: coalición de Partidos Políticos de Alemania Federal/Occidental. CDU = Unión Demócrata Cristiana. CSU = Unión Social Cristiana. |

[2] SPD = Partido Social Demócrata alemán

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